En São Paulo: Calderas "Flex" que funcionan con biocombustibles

En 2012, la planta de L'Oréal en São Paulo puso en marcha una nueva tecnología, que es decididamente innovadora, para reducir las emisiones de CO2: La calderas "flex" que funcionan con alcohol de caña de azúcar suministrado de forma sostenible.

Chaudière flex

La chaudière “flex” de l’usine L’Oréal de São Paulo fonctionne à base d’alcool de canne à sucre.

Chaudière flex

La chaudière “flex” de l’usine L’Oréal de São Paulo fonctionne à base d’alcool de canne à sucre.

Al igual que los coches epónimos brasileños, la caldera "Flex" instalada en la planta de L'Oréal de São Paulo, y que hasta ahora funciona con gas natural, ahora también puede utilizar alcohol de caña de azúcar. El gas, que representaba el 38% del consumo energético de la planta, generaba el 80% de sus emisiones de CO2. El alcohol de caña de azúcar reduce por tanto las emisiones de CO2 de las instalaciones en un 60%, o más de 1.000 toneladas. Esta nueva tecnología ha sido adaptada a la caldera existente, gracias a un “atomizador” que convierte el alcohol líquido en vapor para alimentar el quemador. Descubierto por el Equipo de Medioambiente, Salud y Seguridad (EHS, del inglés Environment, Health and Safety) de São Paulo, se está introduciendo actualmente en la planta de Río y se podría establecer en otras zonas de plantaciones de caña de azúcar, sobre todo en México, o podría utilizar otras fuentes renovables de producción de etanol como la corteza de eucalipto.

Suministro sostenible

"A diferencia de otros países, la producción de caña de azúcar en Brasil no compite con los cultivos de alimentos: el potencial de las tierras disponibles, sin incluir la deforestación, sigue siendo alto", explica Gérald Vincent, Director de EHS para América Latina. Por otra parte, L'Oréal Brasil acaba de enviar una auditoría de la huella de carbono, social y de seguridad para garantizar el carácter sostenible de su suministro. El proveedor aprobado en el Estado de São Paulo utiliza el método mecánico de recogida, no quema la caña de azúcar, recicla sus desechos y es autosuficiente con la energía producida a partir del bagazo de caña de azúcar (residuo fibroso). Junto a este proyecto, la filial brasileña está aumentando sus suministros de electricidad “ecológica” de las pequeñas centrales hidroeléctricas sin emisiones de CO2. El objetivo es que no haya emisiones de CO2 para el año 2015.

La caña de azúcar brasileña ofrece una excelente eficiencia energética y a un precio razonable. Es un gran recurso local.
Gérald Vincent,, Director de EHS para América Latina