Las nuevas fronteras del ecodiseño

El Centro de investigación de Saint-Ouen, situado cerca de París, que se inauguró en marzo de 2012 y se dedica a la investigación capilar, es el nuevo líder en innovación sostenible de L’Oréal. Gracias a una inversión de 100 millones de euros y al trabajo de cerca de 500 investigadores, el centro se dedica a diseñar los productos para el cabello del futuro.

Centre de l'innovation capillaire

Saint-Ouen has become the nerve centre of hair innovation where the products of the future are prepared

Centre de l'innovation capillaire

Saint-Ouen has become the nerve centre of hair innovation where the products of the future are prepared

Con sus procesos de arquitectura verde, ecodiseño e innovación sostenible, el nuevo Centro de investigación capilar es la demostración de que existe una estrategia global que asocia rendimiento y responsabilidad. Tanto los arquitectos como los directores y los investigadores han convertido al ecodiseño en la base de su enfoque.

La arquitectura verde al servicio de la investigación

Tanto la construcción como el funcionamiento del edificio fueron diseñados en cada etapa de conformidad con los principios del desarrollo sostenible. En primer lugar, se eligió con cuidado la localización, dado que una buena conexión mediante transporte público y accesibilidad para los empleados constituían criterios determinantes. Se elaboró un plan de acción para animar a los empleados y visitantes del centro a utilizar medios de transporte alternativos a sus coches particulares. Además, se hizo todo lo posible en materia de diseño para lograr que las oficinas y los laboratorios tuvieran toda la luz natural posible. Frédéric Tomat, arquitecto del centro, resume el proyecto de la siguiente manera: "El objetivo doble consistía en crear un edificio liviano y espacioso, y minimizar el impacto de los gases de efecto invernadero."

La utilización de paneles solares para calentar el agua, la recogida de agua pluvial para regar las zonas verdes y la elección de un proveedor de servicios para el restaurante comprometido con determinados criterios, tales como la utilización de productos agrícolas ecológicos, locales o sostenibles: éstos son algunos ejemplos de buenas prácticas que demuestran el compromiso global de todos los directores involucrados en el proyecto.

Todos estos resultados en materia de desempeño medioambiental supusieron que el edificio cumpliera los requisitos para recibir una certificación HQE (Haute Qualité Environnementale – Alta calidad medioambiental) así como una certificación como “Bâtiment durable exceptionnel – Edificio sostenible excepcional”, lo cual es la primera vez que ocurre para un centro de investigación. L’Oréal también está trabajando en la actualidad hacia la obtención de una certificación de Explotación HQE (consultar recuadro).

  • La construcción y el funcionamiento del nuevo centro de investigación mundial plenamente dedicado a la investigación capilar han sido concebidos abordando cada etapa de conformidad con los principios del desarrollo sostenible

    En Saint-Ouen, la arquitectura verde y la explotación sostenible han encontrado su lugar en un edificio cómodo y ecológico. Tras obtener la certificación de Construcción HQE en marzo de 2012, el Centro de investigación adoptó un enfoque similar para lograr la obtención de la certificación de Explotación HQE. Este certificado se concede a los edificios cuya calidad de construcción, seguimiento, mantenimiento y utilización garantizan un buen desempeño medioambiental durante la fase de explotación.

  • Detectores de presencia y sensores de luz

    La fachada ha sido diseñada para maximizar la entrada de luz natural garantizando al mismo tiempo el aislamiento térmico, y también hay pasillos para facilitar las labores de mantenimiento y proporcionar protección frente al sol, detectores de presencia y sensores de luz para maximizar la iluminación.

     

    Techos verdes

    Techos verdes (estética y aislamiento térmico), energía recuperada de los dispositivos de extracción de aire, calefacción urbana, revestimientos interiores ecológicos, gestión del aire segura y de alta calidad en los laboratorios, techo alveolar para absorber el ruido en las oficinas diáfanas.

     

    Recogida de agua pluvial

    Recogida de agua pluvial

     

    Transporte público y trayectos en coche compartido

    Para fomentar el uso del transporte público y los trayectos en coche compartido (carpooling)

     

    Energía solar

    Utilización de energía solar

     

    Edificio sostenible

    • Separación entre las distintas entradas y los laboratorios, las oficinas y las zonas públicas (aproximadamente 200 personas visitan el centro a diario para probar productos)
    • Servicios: conserjería, gimnasio, restaurante con vistas sobre dos jardines
    • Acceso para discapacitados
    • Separación de residuos

Elementos de ecodiseño y productos finales

Saint-Ouen en Francia encabeza la red de seis centros de investigación situados en Estados Unidos, China, Japón, India y Brasil, y se ha convertido en el centro neurálgico de la innovación capilar en el que se preparan los productos del futuro. La innovación en materia de coloración, cuidado capilar y moldeado se enfrenta a los grandes desafíos del desarrollo sostenible, a saber, la conservación del agua y de la biodiversidad. Estos son los desafíos que los equipos están tratando de abordar. "El ecodiseño de productos cosméticos, tanto para la piel como el cabello, consiste en tomar en consideración todo el ciclo de vida de un producto mediante la aplicación de criterios de excelencia medioambiental en cada etapa de creación," explica Michel Philippe, encargado del desarrollo de la química verde. "En otras palabras, la selección de ingredientes; pruebas en cantidades diminutas para reducir los residuos producidos; procesos de fabricación utilizando cantidades limitadas de energía y disolventes tóxicos, o incluso embalajes reciclables. La fortaleza de L’Oréal es su capacidad para llevar a cabo todas estas estrategias de forma paralela, mientras que la mayoría de las empresas se centran únicamente en los procesos."

En las mesas de laboratorio de Saint-Ouen, los investigadores se centran en los agentes tensoactivos, que actúan como detergentes y agentes espumantes en el champú. "Algunos de nuestros productos ya contienen agentes tensoactivos que tienen un origen 100% vegetal", afirma Claude Dubief, experto en química verde en el Centro capilar. Tanto los polímeros, que se utilizan como agentes espesantes o desenredantes, como las ceramidas, que se emplean para proteger el cabello, se seleccionan con extremo cuidado para que tengan muy poco o ningún impacto medioambiental. Los laboratorios también han desarrollado la principal innovación en materia de tintes denominada ODS (Oil Delivery System), sin amoniaco y con una base aceitosa de alta concentración. Antes solo estaba disponible de forma exclusiva en los salones de peluquería pero, hoy en día, ya puede utilizarse en casa con OLIA de Garnier. "No resulta fácil proseguir con este enfoque, creando productos originales con un rendimiento visiblemente mejorado. El progreso es lento", explica Claude Dubief, "pero seguimos trabajando en nuevas materias primas de origen vegetal, tratando al mismo tiempo de optimizar las materias primas existentes al probar nuevas combinaciones ofrecidas por la fórmula." La utilización de derivados del azúcar y de nuevos aminoácidos son posibles caminos que merece la pena explorar, pequeños ladrillos sobre los que construir los productos del futuro.

Modelos reducidos para procesos sostenibles

"En caso de que un laboratorio desarrolle un producto que tenga todas las cualidades posibles pero descubra que su fabricación industrial necesitaría demasiadas horas de calentamiento, este producto se apartará para su rediseño", explica Sylvain Kravtchenko, Director de innovación mediante procesos. Una vez más, las exigencias en materia de desarrollo sostenible y reducción de costes van de la mano. Mediante la utilización de equipos industriales en miniatura, los investigadores están tratando de reducir los tiempos de fabricación, en particular los tiempos de calentamiento y enfriamiento, así como reducir el consumo y optimizar la utilización de ingredientes. "Cualquier innovación que ahorre recursos naturales o energía durante la fase de producción se convierte en parte integral del proceso de ecodiseño," subraya Sylvain Kravtchenko. De un modo parecido y para aumentar la producción, se limitan las fases de producción intermedias.

El aspecto final del ecodiseño durante el que se analiza el final de la vida útil de los productos incluye trabajos de investigación en materia de biodegradabilidad. Mientras que la biodegradabilidad del champú es una tecnología que se controla mejor en la actualidad - algunos champús actuales pueden superar el 95% de biodegradabilidad – el reto consiste, hoy en día, en extender este rendimiento a otras gamas de productos.

El Centro de investigación capilar de Saint-Ouen

  • 500 investigadores trabajan en el centro de Saint-Ouen
  • 10.000 fórmulas se preparan cada año gracias al robot para tintes
  • 100.000.000 euros se han invertido en el centro de Saint-Ouen

Trabajando hacia fórmulas virtuales

"Los investigadores son conscientes de que, no solo deben innovar mejor y más rápido, sino también de manera más sostenible", afirma Jean-Christophe Bichon, Director de formulación automática. Tanto las técnicas como los recursos que tienen a su disposición han cambiado. "Hoy en día, se proponen algunas soluciones para fórmulas que no se han creado físicamente sino de manera virtual", explica Johan Aubert, Director de métodos y técnicas de innovación. Es posible utilizar un modelo matemático basado en los datos obtenidos de unas cuantas docenas de fórmulas para probar decenas de miles de fórmulas. Las ventajas de todo esto es que se amplían los límites de lo posible, se aumenta la relevancia de los resultados, se acelera el proceso, se reducen las cantidades de materias primas utilizadas y de residuos generados. Las fórmulas digitales ya se han utilizado para desarrollar tonos de coloración.

La producción también se está volviendo cada vez más automatizada. En el centro de Saint-Ouen se encuentra el primer robot de tintes diseñado por L’Oréal que puede pesar los tintes hasta la décima de miligramo y prepara hasta 10.000 fórmulas al año. La llegada de nuevas herramientas para las fórmulas automáticas permitirá que se puedan reducir muy pronto las cantidades de producto utilizadas hasta llegar a una décima, así como aumentar la precisión. La nueva generación de robots se centrará entonces en las fórmulas para los productos capilares y de belleza.

Los investigadores son conscientes de que, no solo deben innovar mejor y más rápido, sino también de manera más sostenible.
Jean-Christophe Bichon, Director de formulación automática

Robotización y miniaturización

  • Creencia generalizada: Para que una prueba sea eficaz debe llevarse a cabo sobre una cantidad considerable de cabello.

    Falso: los investigadores han cambiado las pelucas que pesaban unos cien gramos aproximadamente por mechones de cabello que pesan unos diez gramos, y hoy en día, realizan algunas pruebas en tan solo unos cuantos miligramos de cabello, obteniendo unos resultados mucho más precisos y generando muchos menos residuos y materiales.

El mismo enfoque utilizado con respecto a la robotización y la miniaturización resulta de aplicación para las herramientas de evaluación de productos. En Saint-Ouen, un robot de champú pone a prueba la resistencia de un mechón de cabello ante lavados recurrentes con champú; una lámpara de xenón evalúa la resistencia del tinte ante la luz mientras que una máquina de secado pone a prueba la fortaleza del cabello. La cantidad de cabello utilizado en estas pruebas – y, por lo tanto, de productos y de residuos – se está reduciendo de manera constante, hasta emplear en algunas ocasiones tan solo unos pocos gramos de cabello.

Hoy en día, los expertos todavía tienen la última palabra a la hora de evaluar el éxito de un tinte o de un fijador en un peinado. Los salones de peluquería situados en la planta baja del Centro de investigación, que están equipados con herramientas de observación y sistemas para la recolección de datos, constituyen el conjunto final de pruebas de innovación. La prueba de fuego definitiva tiene lugar en los cuartos de baño contiguos en los que los consumidores prueban los productos. "Porque aunque hayamos creado un champú que es virtualmente perfecto en términos de eficacia y huella de carbono, si no produce espuma, entonces los consumidores no lo comprarán", explica Claude Dubief.


  • Robot de coloration
  • Laurent Attal, Vice-Président et Directeur Général Recherche et Innovation de L’Oréal à la tribune.
  • Inauguration du nouveau centre recherche et Innovation de L’Oréal avec Laurent Attal et Jean-Paul Ag
  • Il est essentiel de tester les produits élaborés par la Recherche autre part qu’en laboratoire.

  • El aceite de palma es una materia prima importante para los productos cosméticos y tiene una relevancia esencial en la estrategia de L’Oréal en materia de contratación responsable. A finales de 2012, la totalidad del aceite de palma utilizado por L’Oréal había sido adquirido de conformidad con procedimientos sostenibles, cuyo objetivo consiste en garantizar la conservación de la biodiversidad. Desde el año 2010, las compras directas de aceite de palma, que ascendieron a cerca de 850 toneladas en 2012, están basadas en la trazabilidad total certificada de la RSPO SG (Roundtable on Sustainable Palm Oil, Segregated Model) (Mesa redonda sobre el aceite de palma sostenible, modelo segregado). Desde 2012, la RSPO también ha certificado como sostenible otra categoría de ingredientes, los derivados del aceite de palma, que tienen unas cadenas de adquisición muy complejas. Se utilizan, por ejemplo, para la elaboración de determinados agentes tensoactivos que llevan a cabo las funciones de detergente y producción de espuma de los champús. Se compensan gracias a los certificados GreenPalm, cuya adquisición permite vender un volumen equivalente de aceite de palma certificado como sostenible. El objetivo a largo plazo es que cualquier materia prima de la palma debería provenir directamente de las plantaciones que la RSPO certifica como sostenibles.