Un enfoque científico de los sentidos

Un tratamiento de cuidado de la piel o un gesto de belleza estimula todos nuestros sentidos. Ésta es la razón por la que L'Oréal siempre ha prestado una gran atención a la evaluación sensorial de sus productos, el componente clave en las preferencias de los consumidores.

Instrumental testing at the Center for Research and Innovation in Pudong, China

Instrumental testing at the Center for Research and Innovation in Pudong, China

Instrumental testing at the Center for Research and Innovation in Pudong, China

Instrumental testing at the Center for Research and Innovation in Pudong, China

El uso de un producto cosmético, crema, champú, máscara..., despierta nuestros sentidos. Identificar estas sensaciones y traducirlas en datos objetivos para comprenderlas mejor es el objetivo del análisis sensorial. L'Oréal lleva mucho tiempo a la la vanguardia de este ámbito: ya en 1987, el Grupo creó un laboratorio de investigación totalmente dedicado a esta disciplina. Sus equipos aportaron sus conocimientos al desarrollo de nuevos productos o a la evolución de los ya existentes. Solo el análisis sensorial puede garantizar, realmente, que el rendimiento de un producto cumple con las expectativas de los consumidores.


Un método científico


El proceso empieza con la definición de una terminología precisa para describir el perfil sensorial del producto. Por ejemplo, una crema se podría describir como pegajosa o grasienta. Hay unos veinte términos que se definen de este modo. Utilizados sistemáticamente por los expertos en los ensayos, permiten recopilar reacciones coherentes y precisas. Cada producto es testado, al menos, por 30 panelistas entrenados y experimentados que intervienen como verdaderos "instrumentos humanos de medición". En base a sus reacciones, se establece un perfil sensorial del producto. Si los resultados se consideran satisfactorios, el producto se someterá a ensayo en un grupo de consumidores. Este último paso también requiere de técnicas analíticas rigurosas, como cartografiar las emociones expresadas durante las pruebas o analizar el lenguaje corporal del consumidor, filmado durante la utilización del producto.

Evaluación instrumental

Para comprobar el rendimiento de un producto, los equipos de ingenieros, mecánicos y ópticos de L’Oréal han diseñado máquinas utilizadas para medir las propiedades físicas de la piel y del cabello después de la aplicación de una fórmula. La objetividad de estos métodos radica en su capacidad para reproducir las condiciones reales de aplicación o de uso de los productos. Entre las divisiones del cabello, el cuidado de la piel y el maquillaje, se han inventado casi cien máquinas: el análisis topográfico del microrrelieve de la piel, el xenotest, la cromasfera, el skinchip, el péndulo de flexibilidad, el alisador de rizos, la peluca móvil, el aparato de prueba de resistencia ante el rayado para esmaltes de uñas, el de resistencia al agua para máscaras…