Evaluación de la seguridad medioambiental

evaluación de la seguridad medioambiental
evaluación de la seguridad medioambiental

La seguridad medioambiental en las diferentes etapas de la vida de un producto es una prioridad para L'Oréal. La garantía de la seguridad medioambiental comienza con el suministro de la materia prima (MP). Por ello, el abastecimiento de MP de origen vegetal (~40% del catálogo del Grupo) se lleva a cabo de acuerdo con las reglamentaciones internacionales sobre protección de la biodiversidad mientras que la elaboración de MP sintéticas incorpora los principios de la química verde.

Posteriormente, evaluamos el impacto potencial de los productos en el medioambiente tras su uso por parte de los consumidores. Se presta especial atención al medioambiente acuático debido al destino de los productos para el cabello y de higiene corporal que se utilizan en el cuarto de baño: tras lavarse o aclararse el cuerpo y el cabello, los productos se vierten como residuos domésticos, se degradan, en un grado variable, en estaciones de tratamiento de aguas y posteriormente se vierten en arroyos, lagos, ríos y el mar. L'Oréal está equipado con su propio laboratorio de ecotoxicología desde 1993.

Por ello las materias primas para nuestros productos se seleccionan sobre la base de criterios medioambientales: biodegradabilidad, potencial de bioacumulación y ecotoxicidad.

-Biodegradabilidad es la capacidad de las sustancias químicas de degradarse rápidamente por los microorganismos presentes en los entornos naturales. Evaluamos si la sustancia persiste o no en el medioambiente.

-Bioacumulación se refiere a la capacidad de algunas sustancias de acumularse en los seres vivos y en las cadenas alimentarias. La evaluación se centra en los niveles de concentración que pueden ser dañinos para la supervivencia de algunas especies. 

-Ecotoxicidad es el impacto de las materias primas y mezclas de materias primas en el medioambiente. La ecotoxicidad se evalúa en el laboratorio en organismos que son representativos del medioambiente, en particular el medioambiente acuático: microalgas, invertebrados y alevines de peces.

En 2005, nos comprometimos a no seguir adquiriendo ni desarrollando materias primas que acumularan los defectos de persistencia, bioacumulación y ecotoxicidad. El proceso de evaluación medioambiental se expandió hasta cubrir todo el catálogo de materias primas.

En paralelo con esta evaluación, llevamos a cabo un análisis del ciclo de vida (ACL) de los principales grupos de productos. ACL es un análisis global y de múltiples criterios realizado en las diferentes etapas del ciclo de vida del producto: desde el suministro de materias primas, pasando por la fabricación y posterior distribución del producto, hasta el vertido de los componentes del producto en el medioambiente tras el uso de este producto por parte de los consumidores. ACL permite la evaluación de las huellas medioambientales principales tales como la huella hídrica o la huella de carbono. De igual modo, ACL permite la identificación de áreas específicas de mejora en la reducción de estos impactos, como por ejemplo, reducir la cantidad de agua que es necesaria para aclarar los champús. 

En consecuencia, nos hemos comprometido con un enfoque ambicioso para progresar dentro del contexto de nuestra estrategia de Responsabilidad Social Corporativa: para el año 2020 el 100% de nuestros productos tiene que estar dotado de un beneficio medioambiental o social. Paralelamente, nuestras plantas en todo el mundo se han comprometido a reducir en un 60% su consumo de agua y energía y de su producción de residuos en comparación a los niveles de 2005.