Dudas más frecuentes

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Los otros apartados de esta sección describen cómo L'Oréal evalúa la seguridad de todos sus ingredientes y productos, y cómo controla constantemente y examina cualquier posible problema de seguridad de cualquiera de sus productos o ingredientes.

Sin embargo, entendemos que las preocupaciones de nuestros consumidores son a menudo específicas para un solo tipo de producto o ingrediente particular. Es por eso que hemos decidido ofrecer todas las posiciones específicas del Grupo sobre las cuestiones mencionadas más comúnmente en relación a la seguridad de los cosméticos.

    • ¿Qué son los conservantes?  ¿Para qué se utilizan?

      Los conservantes son sustancias de origen natural o sintético cuyo papel principal es prevenir la degradación fisicoquímica y el crecimiento de microorganismos (bacterias, levaduras y hongos) en los productos cosméticos. La mayoría de los conservantes son sustancias sintéticas que pertenecen a varios grupos químicos (compuestos que contienen halógenos, aldehídos, parabenos, éteres glicólicos y ácidos orgánicos). Los conservantes también se usan de forma muy extensa para prevenir la contaminación por microorganismos de productos alimenticios y medicamentos. Los conservantes son absolutamente imprescindibles para garantizar la protección de algunas categorías de productos cosméticos (lociones, cremas, etc.) ya que la contaminación por microorganismos puede producirse durante la fabricación (agua, aire, materiales del packaging) o por el uso repetido por parte del consumidor. Los productos cosméticos tienen una vida útil larga (de 6 a 24 meses tras la primera apertura) y, a diferencia de los productos alimenticios perecederos, se almacenan a temperatura ambiente. Un producto cosmético que esté protegido deficientemente y contaminado puede provocar riesgos para la salud de los consumidores.

      ¿Cuáles son los riesgos potenciales?

      A pesar del papel esencial de los conservantes en la protección de los productos cosméticos, su beneficio se cuestiona periódicamente. Se acusa a los conservantes de provocar alergias y de desempeñar un papel en la aparición de ciertas formas de cáncer y se les señala como disruptores endocrinos. 

      El número y la concentración de conservantes utilizados en productos cosméticos son muy limitados y se controlan de manera estricta con numerosas reglamentaciones internacionales. Los datos de seguridad de estos conservantes se revisan de forma periódica por parte de expertos científicos de las autoridades sanitarias internacionales con el fin de tener en cuenta los estudios más recientes. Las concentraciones que se utilizan en los productos cosméticos pueden entonces ajustarse para prevenir los impactos potenciales en la salud del consumidor.

      ¿Por qué es segura la protección de los productos cosméticos de L’Oréal?

      Utilizamos un número muy limitado de conservantes seleccionados para ciertas categorías específicas de productos cosméticos cuando la protección contra los microorganismos no puede garantizarse por ningún otro medio. Los conservantes y sus concentraciones se seleccionan de manera rigurosa para garantizar el nivel correcto de protección microbiológica del producto en estudio, en estricto cumplimiento de las normativas internacionales, a la vez que se garantiza la perfecta seguridad para el consumidor.

      También hemos desarrollado una estrategia de innovación proactiva en el campo de la protección microbiológica de las fórmulas que consiste en: 1) sintetizar nuevos conservantes dotados con un perfil de seguridad irreprochable y 2) desarrollar sistemas de packaging específicos y formulaciones nuevas que no son vulnerables a la contaminación microbiológica.

    • ¿Qué son los parebenos?

      Los parabenos son una serie de conservantes muy utilizados para garantizar la protección de los productos alimenticios, medicamentos y productos cosméticos de la contaminación microbiana (bacterias y hongos). Los parabenos utilizados en productos cosméticos son de origen sintético, pero también existen de forma natural en ciertos alimentos como los frutos rojos, vainilla, zanahoria y cebolla, y en productos alimenticios preparados a partir de plantas, algunos quesos, productos fabricados por las abejas (propóleo y jalea real) y en el cuerpo humano.

      ¿Por qué los parabenos son imprescindibles en algunos productos cosméticos?

      Los parabenos son muy útiles para garantizar la protección de numerosas categorías de productos (lociones, emulsiones, cremas) ya que son muy eficaces a bajas concentraciones contra bacterias y hongos; son termoestables y actúan de forma sinérgica con otros grupos de conservantes.

      En este grupo, los etil y metil parabenos (cadena corta) son los más utilizados, frecuentemente combinados entres sí; mientras que los butil y propil parabenos (cadena larga) se utilizan menos.

      ¿Cuáles son los riesgos potenciales?

      El uso de parabenos en productos cosméticos ha sido controvertido durante varios años. Debido a la capacidad de los parabenos de unirse in vitro a receptores de estrógenos, los conservantes fueron sospechosos de un potencial efecto en la reproducción de los humanos y en los cánceres estrogenodependientes como el cáncer de mama. No obstante, la afinidad de los parabenos con el receptor de estrógenos es aproximadamente un millón de veces más débil que la del estrógeno (estradiol-17β) presente en el cuerpo humano y no se ha demostrado de forma oficial ningún impacto en la salud humana hasta la fecha.

      ¿Por qué son seguros los productos de L’Oréal que contienen parabenos?

      Los expertos científicos de diversas autoridades sanitarias internacionales revisaron muy recientemente todos los datos toxicológicos disponibles sobre los 4 parabenos (etil, metil, propil y butil parabenos) utilizados en productos cosméticos y confirmaron que podrían utilizarse con total seguridad por parte de los consumidores, mientras se ajusten las concentraciones de uso de cada uno de los parabenos.

      Nunca comprometemos la calidad y seguridad de nuestros productos y la protección microbiológica es uno de los componentes de la calidad y seguridad del producto. Los parabenos han sido utilizados durante varias décadas en algunas categorías de nuestros productos cosméticos y solo cuando son imprescindibles para garantizar una protección microbiológica eficaz. Los productos contienen así principalmente etil y metil parabenos, que tienen un perfil de seguridad particularmente positivo. Las concentraciones de estos parabenos se definen de forma rigurosa para proporcionar el nivel correcto de protección microbiológica para el producto en estudio, en estricto cumplimiento con las reglamentaciones internacionales, mientras se garantiza la perfecta seguridad del consumidor. También hemos desarrollado una estrategia de innovación ofensiva diseñada para desarrollar sistemas de packaging específicos y nuevas formulaciones que son marcadamente menos vulnerables a la contaminación microbiológica, lo que posibilita de esta manera la limitación del uso de conservantes, incluyendo los parabenos.

    • ¿Qué es el formol?

      El formol es un compuesto orgánico líquido conocido como formaldehído en estado gaseoso. Se utiliza principalmente como desinfectante, fijador para tejidos biológicos y conservante en productos cosméticos, en los cuales previene el crecimiento de microorganismos (bacterias, levaduras y hongos). El formol también está dotado de propiedades endurecedoras.

      El uso de formaldehído en productos cosméticos está muy regulado. Está autorizado, de una manera restringida, en endurecedores de uñas y como conservante a bajas concentraciones. Su uso está prohibido en productos cosméticos en forma aerosol y spray. El formaldehído recientemente se ha incorporado, a altas concentraciones, en productos de desrizado del cabello. Estos productos no cumplen con las reglamentaciones internacionales actuales, se asocian con un riesgo para los consumidores y los peluqueros y por ello no deberían comercializarse. Los productos han sido objeto de procedimientos reglamentarios iniciados por varias autoridades reglamentarias internacionales.

      ¿El formaldehído está asociado con riesgos?

      En la actualidad el formaldehído se considera por parte de varias organizaciones científicas internacionales asociado a la aparición del cáncer nasofaríngeo tras la exposición por inhalación. Esto explica las estrictas restricciones en el uso de la sustancia en cosméticos. El formaldehído en productos cosméticos no está asociado con ningún riesgo para la salud humana en condiciones normales de uso.

      ¿Los conservantes liberadores de formaldehído están asociados con riesgos?

      Algunos conservantes poseen la característica de liberar cantidades muy pequeñas de formaldehído para garantizar la protección microbiológica de los productos cosméticos. Todos los conservantes se han sometido a una evaluación muy rigurosa de su seguridad en los productos cosméticos por parte de varios comités expertos científicos internacionales, quienes han definido las condiciones de uso de los conservantes en los productos cosméticos. Por ello, los conservantes liberadores de formaldehído han recibido autorizaciones reglamentarias que permiten su uso sin ningún riesgo para la salud de los consumidores.

      ¿Por qué son seguros los productos de L’Oréal?

      Nunca comprometemos la calidad y seguridad de nuestros productos para los consumidores y profesionales de la belleza. Hace mucho tiempo decidimos no utilizar formaldehído como ingrediente en nuestros productos a pesar de que las reglamentaciones autorizan su uso. Utilizamos, sin embargo, tres ingredientes que liberan pequeñas cantidades de formaldehído como conservantes en algunos de nuestros productos en concentraciones que son siempre menores de los límites reglamentarios. Los conservantes y sus concentraciones se han seleccionado rigurosamente para garantizar el nivel correcto de protección microbiológica de los productos mientras se garantiza la seguridad y calidad de nuestros productos para los consumidores.

    • ¿Qué son los filtros ultravioleta?

      El sol emite varios rayos ultravioleta (UV) cuya longitud de onda e intensidad varían dependiendo de la estación y latitud. Los UVB (longitudes de onda cortas) son los más potentes. Provocan el eritema inmediato de gravedad variable (rojez y quemazón). La exposición repetida a la radiación UVB es responsable de varios cánceres de piel. Los UVA (longitudes de onda largas) penetran profundamente en la piel y son responsables del envejecimiento prematuro de la piel y de ciertas formas de fotodermatosis.

      Los filtros inorgánicos (dióxido de titanio y óxido de zinc) reflejan la luz mientras los filtros orgánicos la absorben. Los distintos filtros UV se combinan frecuentemente a concentraciones variables para garantizar el nivel requerido de protección (factor de protección) contra los UVA y los UVB de las gamas de productos de protección solar y garantizar la fotoprotección diaria de los productos de cuidado. Estos productos por ello están dotados de un beneficio real para la salud del consumidor.

      L’Oréal inventó el primer aceite protector solar en 1935 y sigue siendo un líder en el campo de la investigación de la fotoprotección gracias al descubrimiento de nuevos filtros orgánicos contra los UVA y los UVB dotados de un perfil de seguridad irreprochable.

      ¿De qué son sospechosos los filtros?

      A pesar del papel esencial de los filtros ultravioleta en la protección contra el sol y la fotoprotección diaria, sus beneficios se cuestionan periódicamente. A algunos filtros orgánicos se les acusa con frecuencia de provocar alergias, se les señala como disruptores endocrinos y son sospechosos de un impacto negativo en el medioambiente. Los filtros inorgánicos son acusados de atravesar fácilmente las barreras biológicas (membranas mucosas, piel, etc.), de distribuirse en el cuerpo y de provocar efectos adversos en la salud. El número y concentración de filtros ultravioleta en los productos cosméticos es muy limitado y se controlan de forma estricta por parte de numerosas reglamentaciones internacionales. Los filtros ultravioleta son considerados ingredientes cosméticos en numerosos países si bien en Australia, Canadá y EEUU se les considera medicamentos. Los datos de seguridad sobre filtros ultravioleta se revisan con mucha frecuencia por parte de los expertos científicos de las autoridades sanitarias internacionales con el fin de tener en cuenta los estudios más recientes. En algunos consumidores pueden ocurrir casos de alergia. No obstante, estos casos son muy raros. El conocimiento actual no avala la participación de los filtros ultravioleta utilizados en productos cosméticos en efectos adversos en humanos relacionados con la disrupción del sistema hormonal.

      ¿Por qué son seguros los productos de L’Oréal que contienen filtros UV?

      Utilizamos un número muy limitado de filtros ultravioleta inorgánicos y orgánicos en nuestros productos cosméticos y todos han obtenido la aprobación de las autoridades reglamentarias internacionales tras un riguroso estudio por parte de sus comités de expertos científicos. El Comité Científico Europeo para la Seguridad de los Consumidores ha publicado recientemente una opinión favorable relacionada con el uso de dióxido de titanio y óxido de zinc en forma nanométrica en los productos cosméticos. Los filtros ultravioleta y sus concentraciones se seleccionan de forma rigurosa para garantizar el nivel correcto de eficacia del producto, en estricto cumplimiento con las normativas internacionales, mientras se garantiza la perfecta seguridad para el consumidor. La eficacia de nuestros productos de protección solar y de fotoprotección diaria se garantiza en la mayor parte de los casos con nuestros filtros orgánicos exclusivos patentados (Mexoryl SX y XL), que están dotados de un perfil de seguridad irreprochable y no han sido objeto de ninguna controversia de seguridad particular.


    • ¿Qué son los siloxanos?

      Los siloxanos son compuestos de bajo peso molecular muy utilizados en numerosos sectores industriales (productos de limpieza para el hogar, artículos médicos, productos cosméticos, etc.). Este grupo consiste en un número de sustancias entre las cuales se encuentran siloxanos cíclicos volátiles tales como ciclotetrasiloxano (D4), ciclopentasiloxano (D5) y ciclohexasiloxano (D6).

      Estas materias primas están dotadas de unas propiedades fisicoquímicas únicas (sin olor ni color) que permiten conseguir diversas eficacias cosméticas (tacto no graso y sedoso, facilidad de aplicación del producto en la piel y el cabello, secado rápido del producto). Los siloxanos D4, D5 y D6 también se utilizan mucho en una amplia variedad de productos cosméticos (cuidado de la piel, maquillaje, cuidado capilar).

      ¿Cuáles son los riesgos potenciales?

      Las autoridades europeas responsables de sustancias químicas  consideran el siloxano D4 susceptible de presentar riesgos para la salud humana debido a su potencial tóxico con respecto a la reproducción. Por otro lado, las autoridades reglamentarias internacionales (Canadá y Europa) por lo tanto evaluaron el riesgo específico asociado con la sustancia en productos cosméticos en varias ocasiones y, en todos los casos, confirmaron la ausencia de riesgo para los consumidores. En la actualidad, el Comité Científico Europeo para la Seguridad de los Consumidores está revisando el dossier sobre el siloxano D4.

      Las autoridades reglamentarias internacionales consideran que el siloxano D5 puede utilizarse en sus diversas aplicaciones cosméticas sin riesgo para los consumidores. La evaluación de seguridad del siloxano D5 en productos cosméticos se sometió recientemente al Comité Científico Europeo de Seguridad de los Consumidores por parte de la industria cosmética.

      Con respecto al siloxano D6, la evaluación del riesgo llevada a cabo por las autoridades de Canadá concluyó que la sustancia no estaba asociada con ningún riesgo para la salud humana.

      Los siloxanos D4 y D5 son también objeto de especial atención en la medida en que son sospechosos de acumular y persistir en el medioambiente acuático, como definen los criterios europeos. Sobre esta base, algunas autoridades reglamentarias internacionales están considerando restringir el uso de los siloxanos D4 y D5 a los productos cosméticos que no se aclaran después del uso. Las evaluaciones del siloxano D6 llevadas a cabo por las autoridades internacionales no identificaron ningún riesgo particular para el medioambiente.

      ¿Por qué son seguros los productos de L’Oréal que contienen siloxanos?

      Nunca comprometemos la calidad y seguridad de nuestros productos. En el contexto de nuestra política de anticipación, evaluamos la intensidad y pertinencia de numerosas señales débiles relacionadas con ciertos grupos de ingredientes tales como siloxanos. En la dinámica de innovación, pudimos discontinuar el uso del siloxano D4 como materia prima en todos nuestros productos hace más de 10 años.

      Seguimos con particular atención los nuevos hallazgos científicos relacionados con la seguridad humana y medioambiental de los siloxanos. Nuestro conocimiento se incorpora de forma sistemática en las evaluaciones de seguridad de los productos que contienen estas sustancias para garantizar que los consumidores pueden utilizar nuestros productos con total confianza. Aunque no existe ningún riesgo para la salud de los consumidores, en breve vamos a incorporar en nuestra dinámica de innovación el objetivo de utilizar sólo siloxano D5 en productos cosméticos que no se aclaran después del uso.


    • ¿Qué es un nanomaterial?

      Los nanomateriales consisten en materiales derivados de nanotecnologías modernas, que se han fabricado durante décadas para varias aplicaciones y nanopartículas que pueden ser de origen natural. El hombre siempre ha vivido en una atmósfera que contiene nanopartículas de las cuales la gran mayoría (más del 90%) consiste en nanopartículas inorgánicas naturales que derivan de la erosión del viento y de las erupciones volcánicas. No existe una definición internacional única ni métodos analíticos armonizados o estandarizados para los nanomateriales. Los nanomateriales utilizados en productos cosméticos se definen, en Europa, como materiales no solubles o no biopersistentes fabricados de forma intencionada y con al menos una dimensión externa o una estructura interna que mida entre 1 y 100 nanómetros (1 millón de veces menor que un milímetro). Los nanomateriales tienen numerosas aplicaciones en el cuidado de la salud, electrónica, aeronáutica, petróleo y gas e industria cosmética.

      ¿Por qué utiliza L’Oréal nanomateriales en productos cosméticos?

      Utilizamos un número muy pequeño de nanomateriales (incluyendo el dióxido de titanio, óxido de zinc, carbón black y sílice) cuando contribuyen a un beneficio para el consumidor.  El beneficio puede consistir, por ejemplo, en una mejora de la protección o de la prevención de los efectos perjudiciales del sol a través de la incorporación de dióxido de titanio nano en los productos de protección solar. El dióxido de titanio nano garantiza una filtración muy eficaz de la radiación ultravioleta. La sílice nano permite obtener cremas para la coloración del cabello muy untuosas, haciendo que las cremas no penetren en los ojos cuando se aplican.

      ¿Cuáles son los riesgos potenciales?

      El crecimiento muy marcado en el uso de nanomateriales en numerosas aplicaciones innovadoras ha dado lugar a preocupaciones en el ámbito de la salud y social. Dadas sus propiedades particulares (químicas y físicas), los nanomateriaels son sospechosos de cruzar fácilmente las barreras biológicas (membranas mucosas, piel, meninges, placenta, etc.), de distribuirse por el cuerpo  humano y de provocar efectos adversos en la salud.

      Los escasos nanomateriales utilizados en productos cosméticos no son nuevos. Se han utilizado en diferentes productos cosméticos durante numerosos años sin el menor problema para la salud humana. Dichos nanomateriales se han sometido a una evaluación de seguridad específica muy completa que muestra que el perfil de seguridad de los nanoingredientes no es sustancialmente diferente al de las formas no nanométricas. Datos científicos sólidos muestran la ausencia de penetración percutánea significativa de los nanomateriales. Por ello no existe ningún riesgo particular para la salud humana relacionado con el carácter nanométrico de estos ingredientes.

      ¿Por qué son seguros los nanomateriales utilizados por L’Oréal?

      Nunca comprometemos la calidad y seguridad de nuestros productos. Hasta la fecha, no existe ningún vínculo probado entre los escasos nanomateriales usados en productos cosméticos y riesgo alguno para la salud humana. La Reglamentación Cosmética Europea es la más avanzada a la hora de abordar las preocupaciones sociales relacionadas con el uso de nanomateriales en cosméticos. Esta reglamentación altamente rigurosa exige que el Comité Científico Europeo de Seguridad de los Consumidores evalúe y autorice los nanomateriales que se utilizan en cosmética. Los expertos ya han formulado una opinión positiva para el dióxido de titanio, el óxido de zinc y el carbón black. Los escasos nanomateriales que son utilizados en algunos de nuestros productos se han sometido a una evaluación de seguridad específica de acuerdo con los estándares europeos. La Reglamentación también requiere que los nanoingredientes se identifiquen de manera clara en la lista de ingredientes del packaging y nosotros cumplimos escrupulosamente con las reglamentaciones en todos nuestros productos.

    • ¿Qué es el gluten? ¿L’Oréal utiliza gluten?

      El gluten es una mezcla de sustancias, que consiste principalmente en proteínas presentes en las semillas de algunos cereales como el trigo, la cebada, el centeno y la avena. El gluten está presente en numerosos alimentos que contienen estos cereales. Se utiliza por sus propiedades viscoelásticas, particularmente en panadería.

      No utilizamos gluten como ingrediente en nuestros productos cosméticos, si bien, a pesar del alto nivel de exigencia relacionada con la calidad de nuestras materias primas, pueden estar presentes pequeñas trazas de gluten en algunas de nuestras materias primas derivadas del trigo, el centeno, la cebada y la avena.

      ¿Cuáles son los riesgos potenciales?

      La intolerancia a algunas fracciones de proteínas de gluten, también conocida como enfermedad celiaca, es relativamente común en los humanos. Esta intolerancia se caracteriza por un deterioro marcado de las paredes del intestino delgado, que puede interferir en la absorción intestinal de ciertos nutrientes esenciales, lo que da como resultado deficiencias graves de dichos nutrientes. La enfermedad la provoca la ingesta de productos alimenticios derivados del centeno, la avena, el trigo y la cebada. El tratamiento requiere de por vida el respeto de una dieta libre de gluten.

      ¿Por qué los productos de L’Oréal son seguros?

      Decidimos no utilizar gluten como ingrediente en nuestros productos cosméticos, si bien pueden estar presentes trazas de gluten en algunas materias primas de algunos productos cosméticos en proporciones minúsculas. La exposición del cuerpo humano a estas cantidades muy pequeñas de gluten no está asociada con riesgos para la salud del consumidor, incluso en consumidores que presentan la enfermedad celiaca. La ingestión, incluso accidental, de barras de labios que contengan algunas trazas de gluten no puede provocar efectos adversos porque las cantidades de gluten son muy pequeñas.

      Los consumidores que saben que tienen intolerancia al gluten desean justamente no utilizar productos cosméticos que contengan ingredientes derivados de los cereales cuestionados. Antes de elegir un producto cosmético, los consumidores pueden comprobar muy fácilmente la ausencia de los nombre latinos de los cereales implicados en el listado de ingredientes (trigo: Triticum vulgare; cebada: Hordeum distichon; avena: Avena sativa; centeno: Secale cereale).


    • ¿Qué son las fragancias?

      Las fragancias son los constituyentes de las composiciones olfativas que crean la base de los grandes perfumes, eau de toilette, etc. También se usan en perfumes para el hogar, para perfumar los productos cosméticos y en productos de consumo tales como productos de limpieza para el hogar.

      Desde la antigüedad, el hombre ha hecho uso y comerciado con fragancias. El papel de los olores en las relaciones sociales y el bienestar es bien conocido. Las composiciones olfativas subyacen en los olores de los cosméticos y contribuyen al placer sensorial relacionado con su uso.

      Las fragancias incluyen una serie muy amplia de sustancias de origen natural (rosa, jazmín, lavanda, naranja, bergamota, etc.) o de origen sintético.

      ¿Por qué indicar “Fragrance” en la lista de ingredientes y no los nombres de las sustancias?

      La creación de composiciones olfativas se basa en una experiencia única y los perfumistas guardan celosamente las recetas de los grandes perfumes en los que se basa su celebridad. Para cumplir con la confidencialidad necesaria para la protección de los conocimientos industriales, la composición de la fragancia no se indica en detalle en el etiquetado, con la excepción de la lista de alérgenos que contiene el perfume.

       

      ¿Cuáles son los riesgos potenciales?

      Las fragancias son conocidos por la comunidad dermatológica como responsables de provocar alergias en ciertos consumidores. En 2003, la Unión Europea instituyó, en las reglamentaciones cosméticas, la obligación de indicar, en la lista de ingredientes, la presencia de ciertas sustancias mejor que la simple declaración “fragrance”. En total, 26 sustancias consideradas las más alergénicas deben declararse en el etiquetado del producto si están presentes por encima de cierto límite (0.01% para productos con aclarado y 0.001% para productos sin aclarado). El consumidor que, como consecuencia, está mejor informado, puede garantizar el uso racional del producto cosmético. El Comité Científico Europeo para la Seguridad de los Consumidores revisó recientemente todos los datos científicos sobre alergias relacionadas con fragancias en productos cosméticos y recomendó extender la lista más allá de las 26 sustancias que actualmente hay que declarar en el etiquetado. La Comisión Europea está trabajando en estrecha cooperación con la industria para definir la manera óptima de incorporar la opinión de los expertos en las nuevas disposiciones sobre el etiquetado.

      ¿Por qué son seguros los productos de L’Oréal?

      En nuestros equipos de investigación, algunos miembros son responsables de manera específica de evaluar la seguridad de las fragancias. Las composiciones olfativas que compramos cumplen con los estándares de la IFRA, la organización internacional que representa a los productores de composiciones olfativas, y se someten a una evaluación de seguridad inicial por parte del proveedor. Además, las composiciones están obligadas a cumplir con especificaciones internas muy estrictas a las cuales contribuye el asesor de seguridad. Tras haber comprobado que la composición cumple las obligaciones reglamentarias y los requisitos de seguridad, llevamos a cabo unos tests clínicos para confirmar la seguridad del producto que contiene la composición aromática. La evaluación doble, por parte del proveedor y por parte de L’Oréal, garantiza que nuestros productos pueden utilizarse con total seguridad.

    • ¿Qué son las sales de aluminio? ¿Para qué se utilizan?

      El aluminio es un elemento químico, el metal más abundante en la corteza terrestre y el tercer elemento más abundante después del oxígeno y el silicio. Las diversas sales de aluminio se usan mucho como adyuvantes en vacunas, como coagulantes en el procesamiento del agua y en medicamentos antiácidos gástricos. Las sales de aluminio también están presentes en los alimentos y en el agua. Algunas sales de aluminio se utilizan mucho en productos cosméticos, en particular en productos antitranspirantes. Las sales de aluminio reducen de forma muy eficaz el sudor y no impiden que la piel respire. La piedra de alumbre, que contiene una sal de aluminio, ha sido reconocida por sus propiedades antitranspirantes. Las formas no solubles del aluminio también se utilizan en pastas de dientes y los pigmentos coloreados de barras de labios.

      ¿Existe algún riesgo asociado con la inclusión de sales de aluminio en los productos cosméticos?

      La seguridad de los productos antitranspirantes que contienen sales de aluminio es objeto de controversia. Estas sales han sido sospechosas de desempeñar un papel en la aparición de cáncer de mama y Alzheimer, por lo que los riesgos potenciales se han evaluado por parte de numerosos grupos de expertos internacionales durante los últimos 10 años (Organización Mundial de la Salud, FDA Estadounidense, Sociedad Americana del Cáncer, Agencia Francesa de Seguridad Sanitaria de los Productos de Salud (Afssaps)). Todos los grupos de expertos confirmaron que el conocimiento actual no proporciona ningún fundamento para implicar a las sales de aluminio utilizadas en productos cosméticos en la aparición de cáncer de mama o Alzheimer. Estas conclusiones son perfectamente coherentes con la capacidad muy limitada de las sales de aluminio para penetrar en la piel.

      En 2011, la Afssaps remitió un informe a la Comisión Europea recomendando la limitación de las concentraciones de sales de aluminio utilizadas en productos antitranspirantes, por lo que el Comité Científico Europeo para la Seguridad de los Consumidores se está preparando para revisar todos los datos científicos con vistas a indicar las condiciones bajo las cuales puede utilizarse el aluminio en productos cosméticos. Nosotros estamos contribuyendo de forma activa al proceso bajo los auspicios de nuestra Asociación Profesional Europea (Cosmetics Europe) facilitando todos nuestros datos pertinentes.

      ¿Por qué son seguros los productos antitranspirantes de L’Oréal que contienen sales de aluminio?

      Nunca comprometemos la calidad y seguridad de nuestros productos. Hasta la fecha, no existe ninguna relación probada entre el uso de sales de aluminio en productos antitranspirantes y riesgos para la salud humana. Lo han confirmado muchas veces grupos internacionales de expertos científicos. Las sales de aluminio se han utilizado en nuestros productos antitranspirantes durante muchos años en estricto cumplimiento con los estándares de seguridad más elevados y con las reglamentaciones internacionales vigentes. La seguridad de los productos también se ha confirmado con los datos recogidos en el contexto de nuestro programa de seguimiento se seguridad cosmética para los productos comercializados.


       


    • ¿Qué es la PPD?  ¿Para qué se utiliza?

      La parafenilendiamina (PPD) es una sustancia utilizada en la mayoría de los productos de coloración capilar permanente. La PPD es el único producto (excepto la paratoluendiamina (PTD), que es muy similar químicamente) que proporciona los matices más oscuros y cubre el cabello gris de manera duradera. 

      La coloración de oxidación permanente se obtiene mezclando colorantes capilares como la PPD con un agente oxidante (p.e. una solución de peróxido de hidrógeno) en las proporciones adecuadas para obtener el matiz deseado. La mezcla resultante se aplica entonces en el cabello durante un tiempo adecuado. La coloración permanente es la utilizada con más frecuencia ya que cumple con las expectativas de eficacia de peluqueros y consumidores.

      ¿Cuáles son los riesgos potenciales?

      Con frecuencia se señala La PPD en productos de coloración capilar por su potencial alérgico. Los expertos del Comité Científico Europeo de Seguridad de los Consumidores revisaron recientemente todos los datos científicos y confirmaron su seguridad en productos de coloración capilar a una concentración que no exceda el 2% en la mezcla final que se aplica en el cabello. A altas concentraciones, la PPD es, sin embargo, susceptible de provocar casos raros de alergia en ciertos individuos.

      Algunos tatuajes temporales de henna disponibles en forma de tinta negra contienen altas concentraciones de PPD, de hasta 20%. Los productos permanecen en contacto prolongado con la piel (no son productos con aclarado a diferencia de los productos de coloración capilar) y no cumplen con las reglamentaciones en vigor y por ello no deberían ofrecerse a los consumidores. Un tatuaje de henna negra aumenta considerablemente el riesgo de que el consumidor se vuelva alérgico a la PPD. Los consumidores que se han convertido en alérgicos a la PPD después de hacerse un tatuaje de henna negra con frecuencia desencadenarán una reacción alérgica cutánea cuando apliquen un producto de coloración capilar que contenga sólo bajas concentraciones de PPD.

      ¿Por qué son seguros los productos de coloración capilar de L’Oréal que contienen PPD? 

      Los productos de coloración capilar y los colorantes que estos contienen, incluyendo la PPD, se encuentran entre los ingredientes y productos cosméticos cuya seguridad se ha estudiado con mayor regularidad. Por ello se encuentran sujetos a un seguimiento reglamentario muy estricto en todo el mundo para garantizar la seguridad de los consumidores y nuestros productos de coloración capilar que contienen PPD, por supuesto, cumplen con las reglamentaciones cosméticas más restrictivas. Hemos logrado mejorar las concentraciones de PPD en nuestros productos de coloración para garantizar que las concentraciones estén sustancialmente por debajo del límite reglamentario del 2%. Esto proporciona una mayor garantía de seguridad para los consumidores.   

      Para prevenir el riesgo de alergia cutánea, recomendamos de manera sistemática llevar a cabo un test de alergia cutánea 48 horas antes de la coloración, siguiendo las instrucciones del packaging y el modo de uso de todos nuestros productos. El etiquetado de nuestros productos también cuenta con una advertencia especial para las personas que ya se han sometido a un tatuaje de henna negra. En condiciones normales de uso, nuestros productos de coloración capilar que contienen PPD pueden utilizarse por parte de los consumidores con total seguridad.



    • ¿Qué es el amoniaco?

      El amoniaco es un gas incoloro que se conoce como hidróxido de amonio en solución acuosa. El hidróxido de amonio posee el olor característico y desagradable del amoniaco en forma gaseosa.   

      El hidróxido de amonio tiene una variedad de usos muy amplia, como fertilizante suministrador de nitrógeno a los terrenos agrícolas y como agente limpiador en productos de uso doméstico. El hidróxido de amonio también se usa en algunos productos capilares (permanentes, coloraciones capilares y alisadores) por sus propiedades alcalinas y reductoras.

      En coloración capilar, productos de oxidación y decoloración, el hidróxido de amonio facilita la penetración del colorante en el cabello pero también es necesario para la eficacia del peróxido de hidrógeno, que sólo es activo en un medio alcalino. En productos de desrizado y alisado para el cabello, el hidróxido de amonio actúa en la estructura del cabello para provocar la forma requerida del cabello.

      ¿Existe algún riesgo?

      Las soluciones de hidróxido de amonio concentrado disponibles comercialmente son muy peligrosas y pueden provocar quemaduras. Las soluciones hay que manejarlas utilizando medidas de protección individual adecuadas (guantes, protección del rostro y de los ojos). En altas dosis, los vapores de amoniaco pueden dar lugar a incomodidades o incluso irritación de la piel y de las vías respiratorias.

      Estas propiedades perjudiciales del hidróxido de amonio han llevado a los legisladores a regular su uso en los productos cosméticos. En Europa, la concentración máxima autorizada en un producto cosmético es 6% y su indicación en el etiquetado es obligatorio a partir de 2%. En estas condiciones, el uso del hidróxido de amonio en productos cosméticos no está asociado a ningún riesgo para los consumidores.

      ¿Por qué son seguros los productos de L’Oréal que contienen hidróxido de amonio?

      Nunca comprometemos la calidad y la seguridad de nuestros productos para los consumidores y peluqueros. Todas nuestras materias primas y productos se someten a una evaluación de seguridad muy rigurosa antes de su comercialización. Para garantizar una seguridad perfecta en condiciones normales de uso, indicamos precauciones particulares de uso en el packaging de algunos productos cosméticos (utilización de guantes, medidas que hay que tomar en caso de contacto accidental con los ojos). Estas precauciones particulares pueden ser requeridas por la reglamentación o nuestros evaluadores de seguridad.

      Llevamos a cabo de manera regular estudios dirigidos a los profesiones de la peluquería para comprobar el uso correcto de nuestros productos capilares (respeto de las precauciones de empleo, utilización de guantes, ventilación del salón, etc.).

      El respeto de las medidas de precaución garantiza perfectamente el uso seguro de nuestros productos que contienen hidróxido de amonio tanto para los consumidores como para los peluqueros.


    • ¿Qué es un colorante capilar?

      Los colorantes capilares son ingredientes básicos, naturales o químicos, que provocan la coloración del cabello. La coloración de cabello es un procedimiento milenario que ya fue utilizado por los antiguos egipcios, que empleaban henna. Dependiendo del resultado esperado por el consumidor, pueden utilizarse varios tipos de productos de coloración del cabello ya sea directamente por parte del consumidor o aplicado por un profesional en un salón de peluquería. La coloración puede ser la coloración de oxidación permanente clásica, coloración permanente tono sobre tono o coloración temporal o semipermanente. La coloración de oxidación permanente combina varios colorantes capilares, un agente oxidante, generalmente peróxido de hidrógeno, y un agente alcalino (hidróxido de amonio o monoetanolamina).

      L’Oréal inventó el primer producto de coloración capilar de oxidación para peluqueros en 1909 y sigue siendo un líder mundial en el campo de la innovación con ayuda del mayor centro de investigación capilar del mundo, para el cual la coloración es una de sus prioridades.

      ¿Cuáles son los riesgos potenciales?

      Los productos de coloración capilar y los colorantes capilares fueron objeto de una controversia considerable hace unos 10 años. Los productos fueron sospechosos de provocar un aumento en la frecuencia de algunas formas de cáncer. La controversia llevó a numerosos comités científicos internacionales a revisar todos los datos existentes y a concluir que no existía tal riesgo para los consumidores. Al igual que muchos productos de consumo, tales como ciertos alimentos, medicamentos y cosméticos, los productos de coloración capilar pueden provocar reacciones alérgicas. No obstante, estas reacciones son muy raras y en general no graves (casi exclusivamente dermatitis de contacto) y, en general, se limitan al cuero cabelludo y son totalmente reversibles cuando se discontinúa el uso del producto. Las reacciones se deben principalmente a la presencia de ciertos colorantes de oxidación imprescindibles para la eficacia del producto.

      ¿Por qué nuestros colorantes capilares pueden utilizarse con total seguridad?

      Los colorantes capilares sin duda se encuentran entre los ingredientes que han sido estudiados más escrupulosamente con respecto a la salud humana y están muy regulados. Todos los colorantes capilares se han revisado y sus concentraciones de uso han sido redefinidas por el Comité Científico Europeo de Seguridad de los Consumidores durante la última década. Nuestros productos de coloración capilar contienen colorantes que han obtenido la aprobación desde el punto de vista reglamentario y concentraciones de parafenilendiamina (PPD) que son al menos 2 veces menores que la concentración máxima autorizada en Europa. Nuestros productos tienen también precauciones de uso y un etiquetado de seguridad específico para informar a los consumidores de que pueden ocurrir casos raros de reacción alérgica y que hay que realizar un test de alergia cutánea 48 horas antes de aplicar el producto de coloración capilar. El etiquetado también informa a los consumidores de que el riesgo de alergia aumenta después de haberse sometido a un tatuaje temporal de henna negra que contuviera PPD. Muy claramente, los datos generados por nuestro programa de seguimiento de la seguridad cosmética muestran que la frecuencia máxima de irritación cutánea no grave y alergias es de alrededor de 1 caso por cada millón de productos de coloración capilar de oxidación comercializados. Este hallazgo hay que verlo a la luz de las alergias alimenticias graves: aproximadamente de 50 a 300 casos por millón de sujetos. Nuestros productos de coloración capilar por ello no están asociados con ningún riesgo para la salud del consumidor en condiciones normales de uso.


    • ¿Qué es un alérgeno?

      Los alérgenos son sustancias que son extrañas al cuerpo y que pueden provocar, en algunos sujetos, tras varios contactos, una respuesta exagerada del sistema inmune conocida como “alergia”. Los alérgenos están presentes de manera natural en nuestro entorno y en nuestra dieta. Por ejemplo, el polen y los ácaros del polvo pueden dar lugar a asma; los cacahuetes, las gambas y las fresas son conocidos por provocar reacciones alérgicas que pueden ser potencialmente muy graves. Por último, los ingredientes sintéticos pueden tener un potencial alérgico. Es el caso de ciertos medicamentos, colorantes, fragancias, etc.

      Hay que distinguir varios tipos de alergias, entre las cuales las más conocidas son las alergias inmediatas, principalmente las alergias alimentarias, que pueden ser muy graves, y las alergias de contacto retardadas, que dan lugar a síntomas cutáneos (rojez, picor, etc.) que pueden ser extensos en mayor o menor grado.

      ¿Cuáles son los riesgos con los cosméticos?

      Los productos cosméticos pueden ocasionalmente dar lugar a reacciones alérgicas, principalmente alergias de contacto. Las reacciones se deben a la presencia de ingredientes tales como algunos colorantes capilares, conservantes y fragancias (cf. fichas técnicas). Las reacciones son raras, generalmente limitadas al sitio de aplicación del producto y totalmente reversibles cuando deja de utilizarse. Las reacciones pueden requerir consulta dermatológica y un tratamiento adecuado.

      ¿Por qué son seguros los productos de L’Oréal?

      Los ingredientes que usamos en nuestros productos se han sometido en su totalidad a una evaluación rigurosa de su potencial alergénico. Cuando evaluamos la seguridad de un producto cosmético antes de su comercialización, comprobamos que los ingredientes que constituyen el producto se utilizan en unas condiciones en las que no provocarán alergias en los consumidores. Por último, comprobamos la ausencia de reacciones alérgicas llevando a cabo pruebas clínicas apropiadas con nuestros productos

      Este enfoque riguroso cubre todos los productos que desarrollamos.

      En casos raros y para productos muy específicos, cuando es conocido un riesgo de alergia y no puede erradicarse totalmente con el estado actual del conocimiento científico y técnico, informamos a los consumidores del riesgo en el que se incurre a través del etiquetado del producto y proponemos un método de detección del potencial alérgico antes de utilizar el producto. Es el caso de los productos de coloración capilar, para los cuales recomendamos llevar a cabo de forma sistemática un test de alergia cutánea 48 horas antes de la coloración (ver colorantes capilares). Cabe señalar que fuimos pioneros en la recomendación de esta prueba.  

      En general, recomendamos que los consumidores que sepan que son alérgicos lean atentamente el listado de ingredientes del etiquetado de todos los productos cosméticos para evitar utilizar productos que contengan el/los ingrediente(s) responsable(s).

    • ¿Existen riesgos para los bebés?

       Algunos productos cosméticos están diseñados específicamente para cumplir los requisitos de higiene y cuidado de la piel de los bebés. Estos productos son esencialmente productos de higiene (champús y productos de baño), lociones y toallitas (para el rostro y ciertas partes del cuerpo, en particular después del cambio de pañal), y productos de cuidado de la piel (cremas hidratantes para el rostro y el cuerpo).

      La piel de un bebé no prematuro es una barrera cutánea muy eficaz cuya permeabilidad  no es marcadamente diferente de la de la piel adulta. Las reglamentaciones cosméticas internacionales actuales por lo tanto no definen medidas específicas diferentes de las aplicables a los adultos para la evaluación de la seguridad de los productos cosméticos para bebés. Sin embargo, las autoridades francesas formularon en 2010 recomendaciones relacionadas con la evaluación de los productos cosméticos para niños menores de 3 años.

      Estos productos cosméticos han sido objeto de una atención particular y una vigilancia intensificada por parte de las numerosas autoridades competentes internacionales durante muchos años.

      ¿Por qué son seguros los productos para bebé de L’Oréal?

      Nunca comprometemos la calidad y seguridad de nuestros productos para todos los consumidores, y los bebés son objeto de particular atención. 

      Hace más de 15 años, establecimos una carta de formulación específica para productos para bebés. La carta controla de manera muy estricta la composición, el packaging y el programa de evaluación de seguridad específica para ingredientes y productos destinados a los bebés. La carta, que se refiere a los productos para niños menores de 3 años, es marcadamente más estricta que los requisitos reglamentarios internacionales actuales aplicables a los productos cosméticos y, además, impone el cumplimiento de ciertos principios de formulación:   

      -Hay una lista de ingredientes de uso preferente en productos destinados a bebés, así como otros están prohibidos.

      -Los conservantes se seleccionan de una lista muy limitada sobre la base de su alta tolerancia, cuando sean absolutamente imprescindibles para garantizar la protección microbiológica de los productos.

      -Para los productos destinados a los glúteos, que permanecen confinados y en contacto con la piel durante un largo periodo de tiempo, se imponen precauciones de seguridad y restricciones incluso más estrictas en la elección y concentraciones de los ingredientes que pueden utilizarse.

      La aplicación de esta carta interna, que incorpora un programa de evaluación de la seguridad muy completa, consistente en varias etapas en adultos y luego en niños menores de 3 años, garantiza un nivel de seguridad muy alto para los consumidores jóvenes en condiciones normales de uso.



    • La duración del uso de un producto cosmético se basa en dos factores complementarios: la fecha de duración mínima de un producto cosmético o fecha de caducidad y la duración máxima de uso de un producto tras su apertura o Periodo Después de Apertura (PAO).

      Fecha de duración mínima (fecha de caducidad)

      La fecha de caducidad es la fecha límite hasta la cual el producto cosmético, almacenado en las condiciones adecuadas, cumple su función. Más allá de esta fecha, ya no se garantiza el uso. La fecha está precedida por la declaración “Consumir antes…” y seguida bien por la fecha bien por una declaración sobre dónde puede encontrarse la fecha en el etiquetado. La fecha está escrita en forma de mes seguido del año (p.e. 06/2014) o por el día seguido del mes y el año (p.e. 01/06/2014). Las reglamentaciones europeas no exigen una fecha cuando la duración mínima sea mayor de 30 meses. Por este motivo, la fecha no se indica en un gran número de las etiquetas de nuestros productos cosméticos. Cuando la duración mínima de nuestros productos cosméticos es menor de 30 meses, la fecha se muestra en el etiquetado del producto en estricto cumplimiento con las reglamentaciones.

      Duración máxima de uso después de la apertura (Periodo Después de Apertura – PAO)

      El periodo después de apertura es la duración máxima durante la cual el producto cosmético puede utilizarse por parte del consumidor después de la apertura del producto. Durante ese periodo, el producto cosmético sigue cumpliendo con los requisitos generales de seguridad y no sufre ningún deterioro en condiciones normales de uso. El PAO se representa por un símbolo explícito que muestra un tarro de crema abierto seguido de la duración de uso expresada en meses.

      La indicación de la duración y, por tanto, la aparición del símbolo en el etiquetado del producto es obligatoria sólo cuando la fecha de caducidad es mayor de 30 meses. Por el contrario, la duración no es obligatoria para ciertas categorías cuyas composiciones son tales que no existe riesgo de deterioro que pueda afectar a la seguridad del producto (perfume, aerosol, spray, etc.) o para productos de un solo uso.

      Evidentemente, el PAO varía dependiendo de la categoría del producto cosmético, composición, textura y tipo de packaging, que puede o no favorecer la exposición al aire. El hecho de envasar un producto cosmético en un tubo permite un PAO mayor con respecto a un tarro. El PAO en general es de 6 meses para máscaras de pestañas y eye liners, 12 meses para cremas hidratantes, productos de protección solar y barras de labios y 24 meses para lacas de uñas, perfumes, sombras de ojos y polvos.

      Recomendamos no utilizar un producto cosmético después de su fecha de caducidad o cuando haya expirado su periodo después de apertura.

    • ¿Qué son los disruptores endocrinos?

      La Organización Mundial de la Salud (OMS) define los disruptores endocrinos como “sustancias químicas de origen natural o artificial extrañas al cuerpo que pueden interferir en las funciones del sistema endocrino y, como consecuencia, causar efectos adversos en la salud de un organismo intacto o su progenie”.  Un disruptor endocrino es por ello una sustancia o mezcla de sustancias que interactúa con el sistema hormonal y provoca, mediante este mecanismo, efectos adversos en la salud. Por el contrario, las sustancias que interactúan con el sistema endocrino sin que la interacción provoque ningún efecto adverso en la salud no deberían considerarse disruptores endocrinos. El estudio de la disrupción endocrina y su impacto en la salud humana ha sido objeto de gran interés para la investigación científica ya que se han publicado más de 4000 artículos científicos desde 1990. El tema sigue siendo hoy muy controvertido. Las partes implicadas (ONG, medios de comunicación y asociaciones de consumidores) exigen de manera insistente que las sustancias que sólo interactúan con los sistemas endocrinos, sin ningún impacto probado en la salud humana, deberían ser objeto de prohibición reglamentaria de conformidad con el principio de precaución. Sin embargo, ninguna de las sustancias objetivo cumple con la definición de la OMS.

      ¿Hay disruptores endocrinos en nuestros productos?

      Nuestros productos no contienen disruptores endocrinos como los define de forma oficial la OMS. Numerosas sustancias utilizadas en diferentes sectores industriales, tales como la industria química, agroquímica, alimenticia o de productos de consumo, se han señalado como disruptores endocrinos. A las sustancias se les acusa con frecuencia de provocar desórdenes en el metabolismo, el crecimiento o la reproducción, y cánceres hormonodependientes debidos a su interacción con los sistemas hormonales. Algunas sustancias presentes en los productos cosméticos tales como ftalatos, triclosán y parabenos han sido blanco de los ataques repetidos sobre la sencilla base de una interacción conocida a día de hoy con varios receptores hormonales en modelos de cultivos celulares. No obstante, ningún estudio científico válido ha confirmado que estas interacciones hormonales den lugar a efectos adversos en la salud humana.

      ¿Cómo puede garantizarse la seguridad de los ingredientes en este contexto?

      Hemos incorporado la cuestión de los disruptores endocrinos en la dinámica de innovación a través de nuestra política de anticipación. Las sustancias utilizadas en nuestros productos tienen una evaluación de seguridad que prueba que no poseen las características de los disruptores endocrinos como los define la OMS. No obstante, en función de la intensidad y pertinencia de las débiles señales científicas y sociales para algunos ingredientes, podemos decidir no seguir utilizándolos en nuestros productos, restringir su uso o restringirlos a categorías particulares de productos, aunque las reglamentaciones internacionales en vigor autoricen su uso generalizado. Paralelamente, hemos establecido, para la selección de nuestros ingredientes nuevos, una considerable plataforma de tests predictivos, sin usar animales de laboratorio, que permite la detección de la capacidad de los ingredientes para interactuar con algunos receptores de hormonas que deseamos evitar. Por ello, nuestra dinámica de innovación incorpora el principio fundamental de anticipación, por el cual cualquier riesgo que, aún no esté científicamente probado o que sólo sea percibido por la sociedad, no se desprecia en la evaluación de la seguridad. Esto garantiza que nuestros consumidores pueden utilizar nuestros productos con total confianza.

    • ¿Existen riesgos para la madre o el niño?

      Ningún estudio científico ha demostrado ningún riesgo particular para las mujeres embarazadas y bebés lactantes durante el uso de productos cosméticos.

      Las reglamentaciones cosméticas internacionales en vigor no definen por ello medidas específicas diferentes de las aplicables a todos los consumidores con respecto a la evaluación de la seguridad de los productos cosméticos que pueden utilizarse por parte de las mujeres embarazadas. Los productos y sus ingredientes se someten a una evaluación de seguridad muy rigurosa que garantiza un alto nivel de seguridad para las consumidoras y sus bebés.

      En mujeres embarazadas, la transformación del cuerpo puede provocar cambios en la piel, que a veces se vuelve más reactiva, más sensible y sujeta a la aparición de estrías. La exposición al sol también puede provocar la aparición de áreas pigmentadas en la piel del rostro, lo que da lugar a un “paño de embarazo”. Por ello se recomienda especialmente hidratar la piel durante el embarazo, evitar la exposición al sol y utilizar un producto de protección solar adecuado cuando sea necesario. 

      ¿Por qué son seguros los productos de L’Oréal?

      Nunca comprometemos la calidad y la seguridad de nuestros productos para todos los consumidores. Nuestros productos e ingredientes se someten a una evaluación de la seguridad que se lleva a cabo de acuerdo con los estándares internacionales más elevados antes de la comercialización. La evaluación del potencial impacto de los ingredientes de un producto cosmético en la reproducción es parte integrante de la evaluación. También analizamos la idoneidad de la categoría de productos con respecto a los consumidores objetivo. En casos excepcionales, podemos desaconsejar el uso de un producto por parte de mujeres embarazadas indicándolo en el etiquetado, cuando nuestros análisis lo requieren (productos anticelulíticos).

      Hacemos un seguimiento muy de cerca de los desarrollos científicos y de la posición de las autoridades sanitarias cuando algunos ingredientes particulares plantean cuestiones.

      A modo de ejemplo, una ingesta alimentaria excesiva de vitamina A durante el embarazo puede ser perjudicial para el desarrollo correcto del feto. Algunas agencias reglamentarias (Francia y Alemania) se cuestionaron por tanto con razón la seguridad en el uso de derivados de la vitamina A (retinol, retinyl palmitate, retinyl acetate) en productos de cuidado facial en mujeres embarazadas. Sobre la base de todos los datos compilados por la industria cosmética, las autoridades reglamentarias concluyeron que la exposición a la vitamina A asociada con el uso de productos cosméticos que contienen derivados de vitamina A en las concentraciones usuales no estaba asociada con ningún riesgo para las mujeres embarazadas.

      Vendemos productos cosméticos que pueden utilizarse con total seguridad por parte de las mujeres embarazadas sin ningún peligro particular para el bebé.

      Siempre aconsejamos a nuestros consumidores que tengan preguntas específicas relacionadas con el uso de nuestros productos durante el embarazo que consulten a su médico o ginecólogo para tener su consejo.

    • ¿Qué son los metales pesados?

      Los “metales pesados” son trazas de elementos metálicos asociadas con la toxicidad humana o medioambiental. Si bien no existe una definición técnica o científica ni ninguna lista específica, las trazas de plomo, arsénico, cadmio, mercurio, cromo, níquel, selenio, antimonio, bario y cobalto se consideran metales pesados. Los metales pesados están presentes en la corteza terrestre. Algunos están presentes en el agua, aire o alimentos y están sujetos a un seguimiento particular. Algunas trazas de elementos metálicos (selenio, cobre, cromo III) son esenciales a concentraciones bajas para las funciones de los organismos vivos, incluyendo a los humanos. Y su deficiencia de elementos metálicos puede provocar también problemas de salud graves.

      ¿Por qué se encuentran trazas metálicas en los productos cosméticos?

      Los metales pesados no se usan como ingredientes en los productos cosméticos. Las trazas de algunos elementos metálicos están prohibidas por las reglamentaciones internacionales en vigor. Sin embargo, la presencia de cantidades muy pequeñas o trazas de metales pesados se tolera en los productos cosméticos en la medida en que no sean perjudiciales para la salud humana. A menudo las trazas se derivan de impurezas en ciertas materias primas sintéticas o naturales (colorantes, pigmentos, materiales opalescentes) o de la fabricación, almacenado o proceso de envasado del producto. La presencia de estas trazas se considera inevitable a nivel técnico. La presencia de trazas de plomo en las barras de labios con frecuencia es objeto de una atención particular.

      ¿Cuáles son los riesgos potenciales?

      Cuando los metales pesados se absorben de manera continua a través de la dieta y el agua o al respirar aire muy contaminado, pueden acumularse de forma gradual en el cuerpo humano y provocar intoxicación grave y varias enfermedades crónicas. Por ello, la ingesta de plomo en exceso da lugar a intoxicación por plomo mientras que el cadmio puede provocar lesiones en el riñón y el hígado. La forma VI del cromo es altamente carcinogénica mientras que la forma III es una traza esencial.

      ¿Cómo se controlan los niveles de metales pesados en nuestros productos cosméticos?

      No utilizamos metales pesados como ingredientes en nuestros productos cosméticos. Con el fin de controlar la presencia de trazas inevitables de metales pesados en ciertos productos, se ha establecido un programa a gran escala para la selección y caracterización analítica de nuestras materias primas. También controlamos nuestros procesos de fabricación. De igual modo pedimos a nuestros proveedores de materias primas que cumplan con estándares muy estrictos para los principales metales pesados que puedan estar presentes. Obviamente, cumplimos con las reglamentaciones internacionales en vigor, que definen las concentraciones máximas de algunos metales pesados que no hay que exceder en los productos cosméticos, si bien siempre utilizamos límites menores que los definidos por las reglamentaciones.    

      A modo de ejemplo, las trazas de plomo que pueden subsistir en algunas de nuestras barras de labios son extremadamente pequeñas y no están asociadas a ningún peligro para la salud del consumidor. Las trazas de plomo relacionadas con la aplicación de una barra de labios constituyen una cantidad de 500 a 1000 veces menor que la cantidad que se deriva de la ingesta diaria de agua potable.