La dinámica de innovación y el principio de anticipación

dinamica
dinamica

Uno de los ejes incuestionables de nuestro crecimiento sostenible consiste en la dinámica de nuestra Investigación e Innovación, que siempre han estado en el centro de nuestra estrategia corporativa. Nunca ponemos en juego la calidad y la seguridad de nuestros productos, lo que sigue siendo un compromiso fundamental para los profesionales del cuidado de la belleza y para los consumidores. La dinámica de innovación se basa en una amplia cartera de varios miles de materias primas que está sujeta a ajustes constantes. Cada año presentamos numerosas materias primas mientras decidimos, al mismo tiempo, dejar de usar cierto número de otras. Dentro de nuestra dinámica de innovación consideramos que es necesario tener en cuenta preocupaciones sociales y riesgos emergentes percibidos con respecto a ciertos ingredientes o grupos de ingredientes. Esto se incorpora de manera muy natural en nuestro proceso de innovación para aumentar la eficacia de nuestros productos y mejorar de forma continua su seguridad.

Hace muchos años, establecimos un seguimiento mundial científico y social, que nos permite evaluar la intensidad y pertinencia de numerosas señales débiles relacionadas con ciertos ingredientes o grupos de ingredientes usados en nuestros productos. Sobre la base de aquellas evaluaciones, en virtud de la aplicación del principio de anticipación en nuestra dinámica de innovación, somos capaces de tomar la decisión de dejar de utilizar un ingrediente en nuestros productos o restringir su uso reduciendo su concentración o limitando un ingrediente a categorías de productos particulares. Por ejemplo, tomamos la decisión de dejar de utilizar el ftalato de dietilo o del triclosan, de reducir las concentraciones de uso de la fenilendiamina en nuestros productos de coloración capilar y de dar prioridad al uso exclusivo de parabenos de cadena corta (etil y metil parabeno) aunque las reglamentaciones internacionales actuales permitan el uso de parabenos de cadenas más largas. Tales cambios progresivos incorporados en nuestro proceso de innovación responsable hacen posible una mejora continua de la calidad, eficacia y seguridad de nuestros productos.

Paralelamente, para la selección de nuevos ingredientes, hemos establecido una plataforma considerable de tests predictivos, que no utilizan animales de laboratorio, con el fin de identificar las alertas biológicas que deseamos evitar. Entre los ejemplos se incluye el hecho de no seleccionar nuevas materias primas que tengan la capacidad de interactuar con ciertos receptores hormonales (disruptores endocrinos). La plataforma consiste en estudios in vitro llevados a cabo sobre receptores celulares, cultivos celulares, tejidos reconstruidos e incluso en organismos vivos como huevas de pescado. También utilizamos tests in silico basados en modelos matemáticos y expertos sistemas toxicológicos. Gracias a este eficaz cribado, las preocupaciones sociales y los riesgos emergentes percibidos tales como la modulación endocrina se tienen en cuenta a la hora de seleccionar nuestros ingredientes o grupos de ingredientes y en la evaluación general de su seguridad.

En el contexto de nuestra política de anticipación, hemos desarrollado estrategias proactivas en el campo de la protección microbiológica de fórmulas, que consisten en sintetizar nuevos conservantes dotados de un perfil de seguridad irreprochable, y hemos estudiado el impacto en los ecosistemas acuáticos de ciertas sustancias contenidas en nuestros productos o en sus sistemas de envasado, a veces solo en forma de trazas.

Nuestra dinámica de innovación incorpora por ello el principio fundamental de anticipación, en el que ningún riesgo que aún no está científicamente probado o solo se percibe por parte de la sociedad se descuide en la evaluación de la seguridad. Esto asegura que nuestros consumidores puedan utilizar nuestros productos con total confianza.