El Caso de China

L’Oréal está comprometido en trabajar con las autoridades chinas y con los científicos para disponer de métodos de tests alternativos reconocidos y permitir que la reglamentación cosmética evolucione hacia una eliminación total y definitiva de los tests con animales. En consecuencia, hoy los productos que se fabrican y venden en China llamados “no funcionales”, tales como champús, geles de baño o maquillaje, ya no se testan en animales. Hemos abierto un Centro Episkin* en Shanghai en 2014, lo que nos permite producir pieles reconstruidas. Estas pieles se utilizan para realizar tests de seguridad in vitro que no implican a los animales y que se ponen a disposición de las autoridades chinas.

*Episkin es un modelo de piel humana reconstruida